Psicología sistémica

La Psicología Sistémica o Constelaciones Familiares es una terapia psicológica descubierta por Bert Hellinger inspirada por lo que vivió en Sudáfrica donde aprendió la relación tan especial de respeto y paciencia mantenida entre todos los miembros de la misma, pues cada quien pertenece a una familia y esta a un sistema. Lo que afecta a uno de sus miembros, repercute en el resto del sistema familiar y se afecta ya sea en el presente o en el pasado.

Así pues, la historia familiar afecta la personalidad individual, moldeando nuestros valores, actitudes, creencias y, es decir, se trata de que cada miembro tome la responsabilidad que le corresponde, así como también devolviendo lo que ha tomado de otros y que no le pertenece, lo cual actúa sobre el alma, la conciencia y la conducta.

El poder curativo que la persona obtiene es un efecto secundario que resulta por si solo en el proceso de sanación dentro de la constelación, eliminando las patologías en cada sistema y resolviendo el conflicto tanto de la persona como de su núcleo donde interactúa. El alcance de las constelaciones familiares va más allá de resolver el problema de la persona que cónstela sino que también mueve a su sistema familiar a través de lograr un mejor equilibrio resolviendo problemas comunes.

Es como al dejar caer una pieza del domino, todas las que están formas subsecuentemente se caen y se desbloquea el libre flujo retenido hasta ese momento, pues cada individuo posee la información de conflictos no resueltos de vidas anteriores tanto a nivel físico, emocional, mental y espiritual.

Las Constelaciones Familiares se pueden utilizar para resolver todos aquellos conflictos o preocupaciones de nuestras vidas desde pequeños traumas hasta enfermedades graves, temas de dinero, conflictos en las empresas, pasando por actitudes repetitivas en la vida de una persona (propensión a los accidentes, enfermedades crónicas, etc.). En este punto, me gustaría hacer una aclaración que creo importante: “las constelaciones familiares NO curan enfermedades pero si equilibran el sistema para que nos aceptemos a nosotros mismos y esto permite que los tratamientos médicos funcionen mejor”.

En la actualidad, nuestro trabajo está enfocado principalmente a desarrollar el trabajo constelatorio a distancia, es decir, el paciente no tiene que estar presente en la constelación como es en una terapia normal, incluso ni en el mismo país. Con posterioridad, nos gusta mantener un seguimiento, si el paciente lo desea, de lo que va ocurriendo con él, a modo de asesoramiento terapéutico.